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El 60% de las personas que se beneficiarán de la subida del SMI son mujeres

Yolanda Díaz ha firmado junto a Pedro Sánchez la subida del SMI a 1.221 euros brutos mensuales, un incremento del 3,1% frente a 2025

El salario medio en España se mantiene alrededor de 6.000 euros por debajo de la media de la UE, muy cerca de países como Lituania o Eslovenia

La movilidad laboral se consolida como la principal vía para lograr mejoras salariales

 

 

A 23 de febrero: La subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 1.221 euros brutos mensuales tendrá un impacto directo sobre 1,66 millones de asalariados en España, según calcula el gabinete económico de CC OO. De ellos, 1,42 millones trabajan a tiempo completo y 230.000 a tiempo parcial. En conjunto, representan el 9% de la población asalariada, aunque la proporción varía de forma significativa según el grupo analizado.

El impacto tendrá un claro componente de género. La subida elevará la retribución del 12,4% de las mujeres asalariadas, frente al 6,3% de los hombres. En términos absolutos, seis de cada diez personas beneficiadas por el incremento del SMI son mujeres.

La actualización del SMI, firmada por Yolanda Díaz junto a Pedro Sánchez, establece un incremento del 3,1% respecto a 2025, que será retroactivo desde el 1 de enero de 2026, consolidando así un avance histórico del 60,88% registrado entre 2018 y 2025 y reflejando el compromiso sostenido por reforzar los salarios más bajos.

Incrementos salariales moderados

Más allá del salario mínimo, los incrementos salariales en España mantienen una trayectoria contenida que sitúa al país en una posición intermedia dentro del contexto europeo. Según el informe WorldatWork Salary Budget Survey 2025-2026, el presupuesto medio de incremento salarial se situó en el 3,3% en 2025 y se moderará ligeramente hasta el 3,2% en 2026. Se trata de una evolución estable, aunque todavía insuficiente para cerrar la brecha con las economías más competitivas del entorno.

En 2024, el salario medio anual en España se situó en 33.700 euros, aproximadamente 6.000 euros por debajo de la media comunitaria, fijada en 39.800 euros. Esto refleja que la convergencia salarial con Europa sigue siendo limitada.

Salarios al alza, pero aún lejos de Europa

España se sitúa en niveles próximos a los de Eslovenia o Lituania, cuyo salario mínimo alcanza los 1.278 euros brutos mensuales. No obstante, permanece claramente por debajo de Francia, donde la cifra asciende a 1.823 euros al mes.

La distancia resulta aún más significativa frente a economías como Alemania o Reino Unido, donde los salarios medios se aproximan a los 50.000 euros brutos anuales. Si se amplía la comparativa, Luxemburgo, Dinamarca o Irlanda encabezan el ranking europeo con remuneraciones medias notablemente superiores a la española.

Diferencias globales y presión competitiva

Estados Unidos mantiene diferencias salariales sustanciales, especialmente en perfiles tecnológicos y altamente especializados, donde la mediana puede alcanzar los 150.000 USD anuales. Al mismo tiempo, economías emergentes como India y México están aumentando sus presupuestos salariales a mayor ritmo. En India, los profesionales tecnológicos pueden llegar a ganar unos 22.000 USD al año, mientras que en México los salarios especializados oscilan entre 30.000 y 60.000 USD anuales.

Estas diferencias refuerzan la competencia internacional por profesionales estratégicos y subrayan la necesidad de que las empresas españolas mejoran su propuesta de valor para retener talento cualificado.

El nuevo equilibrio del mercado laboral

Más allá de la comparativa internacional, la correlación entre formación y retribución continúa siendo evidente. Un trabajador con estudios universitarios puede llegar a percibir, en el momento álgido de su carrera profesional, hasta 25.000 euros anuales más que uno con estudios de Educación Secundaria Obligatoria.

"La relación entre formación y salario sigue siendo clara, pero ya no es suficiente para garantizar la estabilidad del talento. En un entorno en el que otras economías europeas ofrecen condiciones más competitivas, las empresas españolas deben reforzar su propuesta de valor si desean fidelizar perfiles cualificados", explica Sílvia Balcells, CEO de Synergie España.

Sin embargo, esta ventaja formativa ya no garantiza estabilidad. Los profesionales con titulación universitaria presentan una antigüedad media de apenas 1,1 años en sus puestos, reflejo de una dinámica de movilidad constante. De hecho, el cambio de empresa se ha consolidado como el mecanismo más eficaz para mejorar ingresos: mientras los empleados que permanecen en sus organizaciones registran incrementos salariales medios del 2,8%, quienes optan por cambiar de empleador logran aumentos del 7,2%.

"Hoy, la movilidad se ha convertido en un elemento clave de desarrollo profesional. Las organizaciones que no ofrecen oportunidades de crecimiento y un paquete de valor competitivo corren el riesgo de perder a sus mejores profesionales", añade Balcells. "Por eso, el desafío no es solo atraer talento, sino construir entornos que fomenten la fidelización y el compromiso a largo plazo".

elperiodicodelanzarote.com