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Sálvese quien pueda

 

Oleadas de bombardeos y masacres en directo llenan nuestras pantallas. Los agresores intentan esconder sus muertos y los ajenos cuentan y exhiben como trofeos de guerra. Como si no fuera suficiente la barbarie, tenemos que tragarnos el vídeo de Trump, en su flamante despacho y con carita de compungido, rodeado de pastores evangélicos, todos con ojitos cerrados, en un show esperpéntico de devoción. Dirá el míster y sus mercaderes religiosos que el que peca y reza empata.

Frivolizar la tragedia y burlarse de los pueblos avasallados en redes sociales está de moda, ese es el valor de la vida. Toda una Casa Blanca se atreve a publicar un vídeo con imágenes de sus bombardeos en Irán y en pantalla compartida dibujos de Bob Esponja para alardear de sus ataques en Oriente Medio con un retante: “¿quieres que lo haga otra vez?”.

Esta perversa estrategia de comunicación es habitual, lo hicieron en pleno genocidio a través de un vídeo producido con IA donde aparece la Franja de Gaza totalmente destruida y luego su conversión en un paraíso turístico con protagonismo para Netanyahu, Musk y Trump, los tres angelitos de copas y fiesta.

No debemos olvidar que el genocidio en Gaza no ha terminado, siguen las muertes e Israel mantiene el bloqueo a la asistencia sanitaria y ayuda humanitaria. Son más de 70.000 personas aniquiladas, solo en Gaza, y miramos para otro lado. “Israel está haciendo uso de obstáculos burocráticos y acusaciones infundadas para restringir arbitrariamente el acceso a la atención médica esencial para las y los palestinos y limitar el testimonio de organizaciones independientes sobre el terreno”, denuncia Médicos sin Fronteras.

De Venezuela a Irán, solo este año, incluyendo el secuestro del presidente Nicolás Maduro y el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jameneí, esta última acción de USA junto a Israel. Estamos en modo espera a ver cuál será la nueva muestra de poderío militar de Trump para apropiarse de territorios, robar recursos naturales e intentar lavar su imagen ante una USA que reprocha su escalada bélica y lo condena en las encuestas.

Sumemos las hostilidades a Colombia y México, países que le plantaron cara en las figuras presidenciales de Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, respectivamente, el recrudecimiento del bloqueo económico histórico y criminal a Cuba y las amenazas a Canadá y Groenlandia. 

Militar y tecnológicamente, Irán no es Venezuela, estamos viendo la respuesta de la República Islámica, que ya ha cegado la vida de combatientes estadounidenses. Cada día que pasa sin la pretendida rendición incondicional de Irán es un marrón para Trump, que prefiere golpes rápidos, “limpios”  y de amplia visibilidad mediática para exhibirse como héroe, sin embargo, el ataque a Irán puede ser muy largo para Trump y su principal aliado invasor, sionista y genocida, Israel.

En clave política interna, esta nueva guerra también puede hacerse muy pero muy larga a los partidos “constitucionalistas” serviles que tiene Trump en España, PP y Vox. Si el PSOE consigue agotar la legislatura, las Elecciones Generales serán en 2027, así que el apoyo a la barbarie de la derecha y derecha ultra española puede darle más oxígeno a un Pedro Sánchez posicionado claramente por el ‘No a la guerra’ y no al uso de dos bases militares en territorio español al servicio de la alianza USA-Israel para su ofensiva militar en Irán.

Los ciudadanos de a pie también vamos a llevar del bulto por la subida de los precios del petróleo y el encarecimiento de productos de consumo básico. La gasolina ya subió y es comprensible el temor a la especulación.

España sabe perfectamente lo que fue apoyar la guerra de Irak en 2003, sustentado ese apoyo en la gran mentira de armas de destrucción masiva defendida por el pinocho José María Aznar. No olvidamos lo mucho que costó en vidas humanas el atroz atentado del 11M de 2004 en Madrid. Al PP también le costó unas Elecciones Generales.

Meterse en un follón de esta magnitud trae consecuencias graves y peligrosas para el común de la población, aparte que apoyar la invasión de un país soberano constituye una violación del Derecho Internacional que por supuesto no es consentida por Naciones Unidas, aunque la ONU ni pudo parar el genocidio en Gaza ni sucesivas agresiones que impunemente realiza USA.

Para terminar, y con motivo del Día Internacional de la Mujer, comparto unas letras de la poetisa barranquillera Meira Delmar, que en el inicio de la poesía ‘Elegía de Leyla Kháled’ interpreta la violencia escribiendo: “Te rompieron la infancia, Leyla Kháled. Lo mismo que una espiga o el tallo de una flor, te rompieron los años del asombro y la ternura, y asolaron la puerta de tu casa para que entrara el viento del exilio”.

elperiodicodelanzarote.com