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Hospital Insular, han cantado bingo

Defender nuestro hospital, nuestra sanidad y una manera de cuidar a nuestros mayores

He visto en vídeo la intervención de los miembros de la Plataforma del Hospital Insular en la Comisión de Sanidad del Parlamento de Canarias y, después de escucharles, me quedé con una pregunta que no consigo quitarme de la cabeza:

¿Cómo hemos podido llegar hasta aquí?

Estamos hablando de un hospital que tiene un valor especial para Lanzarote y de un modelo de atención a nuestros mayores que, según explicó la propia Plataforma, es excepcional dentro de Canarias.

Y entonces me pregunto: ¿cómo puede ser que tengamos algo así y estemos hablando de trasladar su actividad geriátrica?

Porque no hablamos solamente de un edificio. Hablamos de personas. De nuestros padres, nuestras madres y nuestros mayores.

Se nos dice que los servicios no se van a perder. Pero creo que los ciudadanos tenemos derecho a saber exactamente qué significa eso.

Porque el Hospital Insular no es solamente una residencia. Es atención sanitaria, profesionales, laboratorio, rayos X y medios que permiten valorar y atender a nuestros mayores dentro del propio hospital.

Y lo digo también desde algo muy personal.

Mi madre está actualmente en la residencia del Hospital Insular.

Como hijo, me da tranquilidad saber que cuando necesita atención médica tiene cerca a los profesionales y los medios necesarios para ser valorada.

Eso no es un detalle menor. Eso es tranquilidad para una familia.

Pero hay algo más que tampoco podemos olvidar.

Está su cocina, con profesionales que conocen las necesidades alimentarias de nuestros mayores. Están sus patios, sus terrazas y sus espacios para pasear, tomar el aire y recibir el sol.

Puede parecer poco importante desde un despacho.

Para una persona mayor no lo es.

Porque cuidar no es solamente medicar.

Cuidar también es alimentar bien, acompañar, caminar, tomar el sol y sentirse persona.

Por eso, si el problema es que el Hospital Insular necesita una reforma, mi respuesta es clara:

REFORMÉMOSLO.

Si necesita inversión:

INVIRTAMOS.

Si necesita modernizarse:

MODERNICÉMOSLO.

Hagamos el proyecto. Pongamos presupuesto. Marquemos una fecha de inicio y otra de finalización.

Y, sobre todo, dejemos claro algo: cuando terminen las obras, nuestros mayores deben poder volver a su Hospital Insular.

Después de escuchar a la Plataforma, solo puedo pensar:

HAN CANTADO BINGO.

Pero aquí no hay nada que celebrar.

Porque estamos hablando de nuestros mayores.

Estamos hablando de mi madre.

Y esto no es un problema únicamente de los profesionales que trabajan en el Hospital Insular. Ellos están dando la voz de alarma porque conocen de primera mano lo que significa este hospital.

Es un problema de toda Lanzarote.

Porque el Hospital Insular es parte de nuestra sanidad y de nuestra historia. Hoy atiende a nuestros mayores. Mañana puede necesitarnos cualquiera de nosotros.

Por eso pregunto:

Si nosotros no defendemos lo nuestro, ¿quién lo va a defender?

Yo voy a seguir defendiendo el Hospital Insular.

Por mi madre. Por los pacientes. Por los residentes. Por sus familias. Por los profesionales que los cuidan. Y por todos aquellos que algún día podamos necesitarlo.

Porque quizá hoy pensamos que nunca nos tocará.

Hoy es mi madre.

Mañana puede ser la tuya.

Y pasado mañana podemos ser nosotros.

No quiero conservar solamente un edificio.

Quiero conservar una manera de cuidar.

HOSPITAL INSULAR, HAN CANTADO BINGO.

Ahora nos toca a todos defenderlo.

 

Juan de León, portavoz del Comité Local de Nueva Canarias-Bloque Canarista en el municipio de Tías.

elperiodicodelanzarote.com