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Una isleña en el Senado

 

 

Soy una persona muy práctica, y voy a ir al grano, porque no estamos en momento de discursos largos y sí en momento de exponer realidades.

Piensen en alguien de su familia que lleve meses esperando una ayuda de dependencia. En su hijo o en su sobrina, que trabaja, cobra su sueldo y no puede irse de casa porque en Lanzarote un piso cuesta más de mil euros al mes. En la maestra que saca plaza en un colegio de la isla y no encuentra ni una habitación. ¿Los tienen en la cabeza? Pues de eso va el 29 de noviembre.

A esas personas les da igual si quien se sienta en Madrid es de izquierdas o de derechas. Lo que les importa es si se acuerda de ellas. Y la experiencia nos dice que, cuando las decisiones se toman en los despachos de los partidos estatales, sean del color que sean, Lanzarote y La Graciosa se quedan en una nota a pie de página.

A más de 1.500 kilómetros de aquí hay un escaño en el Senado con el nombre de Lanzarote y La Graciosa. La pregunta es sencilla: ¿quieren que lo ocupe alguien que vota lo que le dicen en Madrid, o alguien que solo responde ante ustedes? Obediencia canaria, cien por cien. Ese es nuestro compromiso

Por eso en esta ocasión se unen Coalición Canaria, Compromiso por Haría, el Movimiento Renovador de Tinajo y Yaiza Siempre para aunar fortalezas. Han tenido diferencias, claro, y no lo esconden. Pero cuando lo que está en juego es la isla, las diferencias se han dejado en la puerta y la responsabilidad llama a la unión, a mirar por nuestra tierra como no va a mirar nadie. De Canarias se trata.

Y para ese escaño me han elegido a mí, Daisy Villalba Perdomo, como independiente, sin afiliación a ninguno de ellos, pero nacionalista y con el sentimiento de defender siempre mi tierra canaria y a su gente.

¿Y quién soy yo? Soy una trabajadora social de corazón y vocación. Que he pasado mi vida profesional entre los servicios sociales del Ayuntamiento de Arrecife y del Cabildo, en protección de menores, con mujeres víctimas de violencia de género, en servicio canario de salud y con personas con discapacidad. Sé lo que es atender a una madre que no llega a fin de mes, a un chico que cumple dieciocho años en un centro de protección y no tiene a dónde ir, a una familia que lleva meses esperando una valoración. A niños que no tienen nada ni nadie más en esta vida o que han sido obligados a madurar por el sufrimiento vivido en esa infancia. De esta forma, no voy a Madrid a aprender lo que es una necesidad. Lo sé.

Y ahora les voy a ahorrar trabajo a quienes ya están preparando críticas.

Dirán que Daisy viene de otro partido. Es verdad: fui consejera del Cabildo de Lanzarote con Nueva Canarias. Nunca me liberé ni cobré como el sueldo de consejera y no porque no pudiera, sino porque ejercer mi profesión siempre fue por delante. Dejé mi acta para coger mi plaza como funcionaria por incompatibilidad y posteriormente causé baja en Nueva Canarias, por incongruencias con el ejercicio de mis funciones laborales. Hoy me presento como independiente, sin carné de nadie. Eso no es cambiar de chaqueta. Es justo lo contrario: es alguien a quien no le manda ningún partido y que le mueve lo prioritario, que ahora mismo es, la defensa de mi tierra canaria.

Entiendo que a algunos les moleste que una trabajadora del ámbito social, con experiencia real y formación contrastada, vuelva a la política sin carné de ningún partido. Pero vuelvo precisamente por eso. Para hacer política, al margen de las disciplinas de partido y de los intereses privados, hace falta que alguien te abra la puerta, y la Unidad Canaria formada por Primero Canarias, Coalición Canaria, Compromiso por Haría, Yaiza Siempre y Movimiento Renovador de Tinajo, me la han abierto como independiente. ¿Y saben que ventaja tengo? lo social son las personas, los ciudadanos, y como una más, no entiendo de colores ni posiciones, entiendo de hechos.

Esta unión nacionalista ha hecho posible que una persona que viene del sector y que conoce los servicios sociales desde el pie de calle, se presente para servir a la gente de Lanzarote y La Graciosa. Para mí la política es eso: servicio y construcción.

Dirán que esto es un pacto de siglas. Les contesto con una pregunta: ¿cuántas veces nos hemos dividido los de aquí para que al final ganen los de fuera? Esta vez hemos decidido no hacerlo.

También hablarán de nuestros mayores. Lo que me toca decir aquí es que: nuestros mayores merecen que se les cuide como cuidaríamos a nuestros propios padres. Para eso hacen falta más plazas y más personal, mejor pagado y con tiempo para hacer bien su trabajo. Lo que construyamos hoy es donde nos cuidarán mañana. Se llama previsión, se llama bienestar, se llama justicia social y se llama ¡dignidad!. Eso es lo que voy a defender en el Senado, la negociación de un convenio estatal de dependencia digno y justo.

Y me dirán que en Canarias la dependencia la gestiona el Gobierno canario. Es cierto, y ahí también tenemos deberes pendientes. Pero el Estado tiene que poner la parte que le corresponde y que Canarias se merece, con unos presupuestos que lleva desde 2023 sin aprobar, difícilmente se puede considerar que el Estado esté cumpliendo. Otra cosa más en la lista para luchar en Madrid.

El Senado no puede ser un retiro para políticos ni un sitio donde se vota lo que manda un partido. Tiene que ser el lugar donde alguien de aquí defienda a la gente de aquí. Conozco los servicios públicos y el sistema por dentro, los recursos sociales y sociosanitarios, y en Madrid eso es lo que, necesitamos, trasladar la realidad, el día a día.

Me presento para llevar al Senado lo que he visto en toda una vida profesional en los servicios sociales. Y cuando acabe la campaña, si no llego al objetivo, seguiré donde he estado siempre, trabajando por nuestras personas mayores, personas con discapacidad, menores, jóvenes y adolescentes en situación de vulnerabilidad, porque no busco un sillón político, busco la oportunidad de cambiar las cosas.

Así que vuelvan a pensar en esa persona de su familia. La que espera la ayuda, la que no encuentra casa, la que trabaja y no llega. El 29 de noviembre pueden mandar al Senado a alguien que piense en ella antes que en ninguna directriz de partido. Que piense en Canarias y su gente antes que en una posición de derecha o de izquierda.

 

Daisy Villalba, candidata al senado por Unidad Canaria.

elperiodicodelanzarote.com