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Los trabajadores de la residencia Amavir Tías rechazan "las acusaciones de maltrato" a los residentes

 

 

Los trabajadores y trabajadoras de la residencia Amavir Tías, “incluyendo auxiliares, gerocultores y el conjunto de profesionales” que desarrollan su labor en el centro trasladan en un escrito su posición ante la información que en los últimos días se ha difundido en distintos medios de comunicación.

“Hablamos en representación de una amplia mayoría de la plantilla y, como delegación sindical, consideramos necesario aclarar varios aspectos que están generando una imagen distorsionada tanto del funcionamiento del centro como del trabajo que diariamente realizamos quienes cuidamos de las personas mayores residentes”, manifiestan estos trabajadores.

“En primer lugar, queremos explicar que esta situación se origina tras una reunión solicitada por el sindicato CCOO con una representante política, a la que acudieron algunos trabajadores con la intención de trasladar determinadas necesidades del centro y exponer posibles mejoras que permitan reforzar la atención a los residentes y las condiciones laborales del personal”, argumentan. Las personas que participaron en ese encuentro lo hicieron con la voluntad de aportar propuestas constructivas. “En ningún momento se les informó de que dicha reunión pudiera hacerse pública ni de que posteriormente se convocaría una rueda de prensa o se utilizarían sus testimonios dentro de un debate político o mediático”.

“Esta circunstancia ha generado malestar entre muchos trabajadores, que consideran que su participación se produjo en un contexto de diálogo y búsqueda de soluciones, no con la finalidad de protagonizar una exposición pública de la situación del centro. En segundo lugar, queremos manifestar con total claridad nuestro rechazo a las acusaciones de maltrato hacia los residentes que se han difundido públicamente en los últimos días. Para quienes trabajamos en esta residencia, las personas mayores no son únicamente usuarios de un servicio: forman parte de nuestro día a día y de nuestra responsabilidad profesional y humana”, explican.

“Las afirmaciones realizadas por algunas integrantes del equipo, cuyas identidades la dirección del centro está tratando de esclarecer, no representan al conjunto de los trabajadores. No es justo ni responsable generalizar ni proyectar sobre toda una plantilla actuaciones individuales que, en caso de confirmarse, deberán ser abordadas por los cauces legales y administrativos correspondientes.

Del mismo modo, queremos recordar que los propios trabajadores hemos sido históricamente los primeros en trasladar a la dirección la necesidad de reforzar determinados recursos y condiciones que permitan mejorar aún más la atención que se presta a los residentes.

Es cierto que en ocasiones se producen dificultades derivadas de la falta de personal o de las condiciones propias del sector sociosanitario. Sin embargo, esta realidad no es nueva ni exclusiva de la actual dirección del centro, sino una problemática estructural que afecta a muchas residencias en distintos territorios.

También queremos aclarar que no es cierto que exista una única persona atendiendo a cuarenta residentes. Aunque pueden producirse momentos de mayor carga de trabajo debido a incidencias o bajas laborales, la empresa ha realizado esfuerzos para cubrir vacantes y reforzar la plantilla. No obstante, las condiciones laborales del sector hacen que, en numerosas ocasiones, resulte complicado encontrar profesionales dispuestos a incorporarse.

A pesar de estas dificultades, muchos trabajadores seguimos desempeñando nuestra labor con un fuerte compromiso con nuestros mayores, conscientes de la responsabilidad que implica su cuidado y bienestar.

Asımismo, “queremos expresar preocupación por la difusión de imágenes de residentes grabadas o fotografiadas dentro del centro. Consideramos que este tipo de actuaciones son totalmente inadmisibles, ya que vulneran la intimidad, la dignidad y los derechos fundamentales de las personas mayores. El conjunto de los trabajadores no comparte ni respalda este tipo de prácticas. Desconocemos cómo dichas imágenes han llegado a los medios de comunicación o a la televisión pública, y entendemos que, en caso de existir situaciones irregulares, lo correcto habría sido acudir directamente a los órganos judiciales o a las autoridades competentes para su investigación”.

“La exposición pública de estas imágenes ha generado una alarma social que perjudica tanto a los residentes como a los profesionales que diariamente trabajan en el centro. Por todo ello, pedimos responsabilidad, prudencia y respeto hacia una profesión que desempeña una labor esencial en el cuidado de nuestros mayores. No todos somos iguales, y aquellas personas que hayan podido actuar de forma incorrecta deberán asumir, en su caso, las consecuencias legales que correspondan”.

“Pero también pedimos que no se estigmatice ni se ponga en cuestión el trabajo de toda una plantilla que cada día desarrolla su labor con dedicación, esfuerzo y vocación de servicio. Nuestro objetivo sigue siendo el mismo: seguir mejorando las condiciones de trabajo y los recursos disponibles para poder ofrecer a nuestros mayores la mejor atención, el mayor respeto y la mayor calidad de vida posible”, concluyen los trabajadores.

 

elperiodicodelanzarote.com