Sábado, 19 de mayo del 2012

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Está en: Sociedad Tribunales Las huellas de Stevens Díaz en la bolsa, las extrañas llamadas el día del homicidio de Victoriano y los dos cuchillos encontrados en su domicilio no fueron "bastante prueba"

Las huellas de Stevens Díaz en la bolsa, las extrañas llamadas el día del homicidio de Victoriano y los dos cuchillos encontrados en su domicilio no fueron "bastante prueba"

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 Stevens asegura que las huellas en la bolsa se deben a  su labor de ayuda en un local situado a unos escasos 150 metros  del túnel usado por la víctima y que manejaba, con ocasión de sus labores de limpieza y alimentación de animales, bolsas de similares características a la encontrada en el lugar de los hechos

 La  Audiencia Provincial de Las Palmas ha absuelto a Stevens Díaz Giraldo del delito de asesinato de Victoriano Rivero, después de que un jurado popular declarase que no existían las suficientes pruebas que lo demostrasen. Las huellas de Stevens Díaz en la bolsa, las extrañadas llamadas con familiares el día del homicidio y los  dos cuchillos  encontrados en su domicilio no fueron “bastante prueba".

  Por unanimidad, el Jurado declaró no probado que Stevens Díaz Giraldo acudiera el día 13 de mayo de 2009 al referido túnel de desahogo y, tras atar a Victoriano de pies y manos, le cortase, haciendo uso de un instrumento afilado y contundente, a la altura de la uña del tercer dedo de la mano derecha y le golpease, de forma reiterada en el suelo, la cabeza y el tórax hasta provocarle la muerte.

Sí reconoce que Victoriano murió a causa de una muerte violenta pero que, sin embargo, en el plenario no se había aportado “prueba bastante para poder establecer que fuese el acusado, Stevens Díaz Giraldo, quien lo golpeó, de forma reiterada, hasta matarlo”.

La Audiencia Provincial  no considera en primer lugar que la principal testigo haya realizado una  identificación directa del acusado que lo ubique en el lugar de los hechos en las horas en las que pudo haber sido asesinado Victoriano, ya que “ella se limitó a verlo por la espalda, un pequeño instante y mientras conducía su vehículo”.

Las huellas                                                   

Por otra parte, ha destacado que en las cintas y cuerdas empleadas para inmovilizar a la víctima no hay ningún rastro del acusado y que las huellas que sí que fueron localizadas y reveladas por el servicio de criminalística en la bolsa no se deben necesariamente a una manipulación “con ocasión de los actos que determinaron la muerte de Victoriano”. Por otra parte, a lo que añaden que las otras dos huellas, localizadas en el lugar del crimen, en el tambor de una lavadora,  consideran que no resultan concluyentes “dado que los peritos no pudieron asegurar en el juicio que fuesen de Stevens”.

Stevens asegura que las huellas en la bolsa se deben a  su labor de ayuda al que en esos momentos era pareja de su madre, José Delgado, en un local situado a unos escasos quinientos cincuenta  metros  del túnel usado por la víctima y que manejaba, con ocasión de sus labores de limpieza y alimentación de animales, bolsas de similares características a la encontrada en el lugar de los hechos. Dos testigos han corroborado esta coartada. Sin embargo, los expertos de la Guardia Civil en su informe insistieron bastante en que, a su entender, nadie más que Stevens manipuló la bolsa de basura citada ya que sólo había huellas del mismo y que “la bolsa es un soporte muy bueno para revelar huellas y si un tercero la hubiese manipulado, con o sin guantes, podría haber borrado o alterado las que se revelaron”.

Llamadas extrañas y cuchillos en el domicilio de Stevens

La Guardia Civil tampoco se explica el tráfico de llamadas anormal entre el acusado, su madre, su hermano y José Delgado Moreno la tarde de los hechos si supuestamente “se encontraban juntas” y que, como ha puesto de relieve el Ministerio Fiscal, siembran dudas en relación con su coartada.

En cuanto a los objetos que pudieron tener conexión con el delito, el jurado considera que los dos cuchillos localizados en el domicilio de Stevens no presentan las suficientes pruebas que los vinculen con el delito. Uno de los cuchillos fue encontrado en el interior de la maleta en el dormitorio de Stevens y los médicos forenses indicaron que  presentan unas características, por peso y forma, que hacen que pudieran haber sido los empleados por el autor de los hechos al cortar el tercer dedo de la mano derecha a Victoriano. Sin embargo, el jurado ha concluido que “eso mismo podría decirse, sin duda, de una gran cantidad de cuchillos que, de forma habitual, podríamos encontrar en el domicilio de cualquier persona” y que en ellos no han sido identificados restos biológicos.

Tras la sentencia dictada por el jurado popular,  cabría ahora un recurso de apelación para ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias en el plazo de diez días.

 


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