PUBLICIDAD

La FCM inaugura la exposición “Canciones del alma. Encarnadura y misterio”, de Alberto Corazón

 

 La Fundación César Manrique (FCM) inaugura el jueves 4 de junio la exposición del artista Alberto Corazón titulada Canciones del alma. Encarnadura y misterio, donde el pintor plantea una conversación con el poeta carmelita descalzo san Juan de la Cruz, con el propósito de materializar una interpretación plástica de su poema Noche oscura. El acto dará comienzo a las 19:30 horas en la sala Taro —ubicada en la sede de la institución (Taro de Tahíche)— y, posteriormente, se ofrecerá un cóctel en los jardines. La entrada es libre y gratuita, sin necesidad de reserva previa.

En la exposición, que podrá visitarse hasta el 2 de noviembre de 2026, se muestra la serie de dibujos de Alberto Corazón (Madrid, 1942 – 2021) titulada Canciones del alma, que se basa en las ocho canciones de la Noche oscura compuestas por san Juan de la Cruz (Ávila, 1542 – Jaén, 1591), donde expresa el gozo del alma por "haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual". Las ocho piezas protagonistas se exhiben acompañadas por trece dibujos y seis esculturas —cedidos en préstamo por Ana Arambarri, gestora del legado Corazón/Arambarri—, vinculados al lenguaje empleado en las obras. La selección de contenidos y el diseño expositivo ha sido responsabilidad de Fernando Gómez Aguilera, director de la FCM y gran conocedor de la obra del artista madrileño, de quien ha comisariado exposiciones en el IVAM de Valencia; y en Damasco, Ammán y Teherán, de la mano de SEACEX.

En su resignificación visual de la Noche oscura, Corazón elabora ocho composiciones de gran formato sobre papel que se corresponden con las ocho canciones del místico. Si el poeta adopta la lira como forma métrica común para generar un tejido unitario, el pintor organiza, en sus poemas visuales, una secuencia simbólica de ocho puertas reducidas a la embocadura que delimitan jambas y dintel. Sobre el vano de la abertura disemina su discurso logo-icónico: los versos caligráficos de san Juan tratados como imágenes y escuetos pictogramas que proceden de su vocabulario plástico habitual, y, al mismo tiempo, establecen correspondencias con la simbología de la mística sanjuanista (casas, hojas, vasos, zigurats, rejas, escaleras...).

"Mi intención era hacer una trasposición de lo que es el texto y la poesía a la plástica. En la escritura, la palabra es un elemento esencial de la iconografía de la cultura occidental, y quería hacer el ensayo de integrar plástica y palabra", comentaría el artista en 2012. Pretendía, en fin, dar iconicidad a la escritura, para lo que sitúa las palabras, el trazo y los símbolos, también las emociones, en el centro de su relato visual.

 

Según Gómez Aguilera, "la integración de texto e iconografía amalgamados en una misma superficie fue una constante en la práctica creativa de Corazón". El comisario de la muestra señala que, para el artista, "el trazo que dibuja y el trazo que escribe comparten una misma base biológica y una común proyección simbólica". En este sentido, matiza: "Alberto Corazón entendía el dibujo como palabra y la escritura como dibujo, pues, en definitiva, toda su vida creativa, tanto de pintor y escultor como de diseñador gráfico e industrial, consistió en trabajar con signos. De ahí que sugiriese leer sus dibujos y entender sus trazos".

 

Las ocho creaciones de la serie Canciones del alma fueron expuestas por primera vez en el claustro bajo de la Catedral de Burgos entre mayo y septiembre de 2009, el año en cuyos dos primeros meses habían sido pintadas por el creador madrileño. Luego pudieron verse en Úbeda, en el Hospital de Santiago, durante el último mes del año. De la mano del IVAM y el Instituto Cervantes, itineraron a Estocolmo (2011), Nápoles (2012), Milán (2012) y Roma (2012), reunidas bajo el título Oscuro es el canto. A comienzos de 2015, las obras se exhibieron en la Sala Rafael Botí de Torrelodones, Madrid. El artista donó las obras a la Fundación César Manrique en 2020, que las muestra ahora por primera vez, acompañadas de algunas piezas complementarias.

 

Alberto Corazón fue pintor, escultor y diseñador gráfico. En los años 70, comenzó a trabajar en una obra vinculada al conceptualismo. En la década de los 70 y 80, centró su actividad en el diseño gráfico e industrial, campos en los que gozó de un extraordinario prestigio a nivel internacional. En los años 90, retomó con intensidad la actividad creativa realizando una pintura y una escultura de fuerte carácter simbólico. A finales de los 90, planteó una nueva lectura contemporánea de la naturaleza muerta y exploró una pintura sintética del paisaje. Fue el creador de la imagen corporativa y del diseño de toda la línea editorial de la FCM.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar