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Macarras de la paz, la convivencia y la solidaridad

 

 

 

 

Que Marruecos estuvo muy al tanto de la crisis migratoria desencadenada en Ceuta entre los días 30 y 31 de julio, ya hay poquísimas dudas, aunque el Gobierno de España no termina de aceptarlo o decirlo públicamente. Es más, según apunta una investigación rigurosa de la Fundación porCausa, dedicada al periodismo de migraciones, Rabat diseñó y ejecutó la crisis, “pero perdió el control de la situación”. Repetimos que más de 70.000 personas cruzaron la frontera a nado, pero olvidamos la cara más cruel de esta tragedia: 141 personas fallecidas en el intento.

Y si hay pocas dudas de la participación de Marruecos, no existe ninguna de la utilización política de las manifestaciones convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) el pasado 2 de septiembre, manifestaciones convocadas como muestra de solidaridad y apoyo a Ceuta. La ciudad autónoma está soportando una situación límite por la falta de acogida de más de 1.300 menores inmigrantes no acompañados y decenas de adultos que también siguen malviviendo en la física calle. El Gobierno se apresuró a decir que la crisis estaba cerrada con el retorno en caliente de 70.000 personas, pero la actualidad nos muestra que el Ejecutivo llegó tarde para intentar resolver la situación humanitaria y legal de las personas que permanecen en territorio español.

A pesar del drama en Ceuta, los partidos españoles de derecha ultra, PP y Vox, no tuvieron escrúpulos a la hora de convertir las manifestaciones convocadas por la FEMP en munición para atacar al presidente de España. Prefirieron alentar el “Pedro Sánchez hijo de puta” y su odio declarado contra la inmigración, que no se cansan de relacionar con la delincuencia, que exaltar el espíritu solidario de la convocatoria.

Si les preocupa tanto Ceuta y el pueblo ceutí, ¿por qué dan tantas vueltas a la acogida de menores inmigrantes no acompañados en las comunidades autónomas donde gobiernan? Por cierto, sería interesante conocer si muchos de esos politiqueros patriotas y macarras que fueron a la manifestación en Lanzarote y en distintos puntos del territorio nacional saben en qué continente está localizada la ciudad autónoma de Ceuta. “En el continente español, por supuesto”, me contestó con sorna un buen amigo.

Nos topamos con la prostitución de la paz, la convivencia y la solidaridad. El Cabildo de Lanzarote aprobó este verano una moción institucional para la declaración de Lanzarote y La Graciosa como Zona Internacional de Cultura de Paz, a propuesta de una asociación sin ánimo de lucro, con la idea de que los siete ayuntamientos de la Isla se adhieran a esta moción. Desconozco si los distintos grupos políticos del Cabildo leyeron su contenido antes de levantar la mano, porque en su exposición de motivos habla de “legar a las generaciones futuras la convivencia, la dignidad humana, el respeto al territorio, la participación ciudadana y la paz”.

De verdad señores consejeros y consejeras del Cabildo de Lanzarote, empezando por su presidente Oswaldo Betancort, están ustedes dispuestos a entender la paz como “una forma de gobernar, de convivir y de construir futuro, mediante políticas públicas orientadas al diálogo, a la prevención de conflictos, a la cohesión social, a la educación de valores democráticos y al cuidado de la vida en todas sus dimensiones”.

Si es así, empezaron muy mal. Allí estaban muchos de ustedes en la manifestación, con caritas de “yo no fui”, sembrando odio y convirtiendo ya su declaración institucional en un vulgar panfleto de coger y tirar al contenedor de la basura. Es de risa, el Cabildo adquiere, supuestamente, el compromiso con la paz, la convivencia, los derechos humanos, la sostenibilidad y el diálogo entre los pueblos, lean bien, ¡el diálogo entre los pueblos!, entre ellos, los partidos PP y Vox. Una tomadura de pelo en toda regla. Blablablá y nada más.

Mientras los patriotas reclaman soberanía y seguridad, restringiendo la seguridad solo al uso de la fuerza y excluyendo de ella los derechos esenciales a la educación, la sanidad pública y la vivienda asequible, los medios de comunicación al servicio de la derecha ultra comenzaron el nuevo curso político distrayendo a la población, sin darle toda la importancia que merecen los grandes problemas de la sociedad. Con respecto a la cobertura informativa de Ceuta, lo único que pedimos es que investiguen y comuniquen con rigor.

De lo que he leído, visto y escuchado, destaco la cronología de los hechos, antecedentes recientes e históricos y el informe crítico y concienzudo publicado por la Fundación porCausa. Esta entidad lleva años documentando la entrega de vehículos, drones y embarcaciones a Marruecos por parte de España y la Unión Europea. “El episodio (el de Ceuta) vuelve a mostrar los riesgos de haber convertido a Marruecos en guardián adelantado de la frontera española y europea”. La historia de chantaje migratorio no es nueva, apunta José Bautista, coordinador del área de periodismo de investigación de porCausa.

“La externalización de fronteras genera además una dependencia política: quien controla la salida hacia Europa adquiere capacidad de presión sobre quien quiere impedirla”. Gobierne la derecha o la izquierda, eso lo tenemos que tener muy claro, así que tomemos con pinza todo lo que sueltan los salvapatrias, los protectores y defensores del país que lo que buscan realmente son beneficios personales y partidistas.

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