Unidos por Lanzarote defiende "el fin de ciclo político" en el Cabildo “con 209 millones y ninguna solución estructural”
- Redaccion

El portavoz de Unidos por Lanzarote (UPL), Laureano Álvarez, ha contemplado estupefacto todo lo que está ocurriendo en el Cabildo Insular de Lanzarote en las últimas semanas, “es, evidentemente, el fin de un ciclo político en el Cabildo con 209 millones de euros de presupuesto y ninguna solución estructural, lo que demuestra que el problema no es el dinero sino quién gobierna Lanzarote”.
Álvarez acusa al “gobierno insular de usar el mayor presupuesto de la historia para mantener el poder, no para solucionar los problemas, confirmando que los números del Cabildo confirman el colapso del modelo actual: más gasto, peores resultados. A todo eso hay que sumar el descaro y las triquiñuelas políticas utilizadas para recortar el debate y aprobar deprisa unos presupuestos sin proyecto de isla.”
En realidad, continúa Laureano Álvarez, “son 209.024.509,34 millones de euros para seguir haciendo lo mismo mientras Lanzarote empeora. No es un avance para la isla, sino la constatación definitiva del agotamiento político, moral y de gestión del actual grupo de gobierno. Nunca en la historia del Cabildo”, prosigue Álvarez, “se había manejado tanto dinero y nunca Lanzarote había estado tan desbordada, tan tensionada socialmente y tan mal planificada. Para UPL, esta realidad ya no admite excusas. Por respeto a nuestros ciudadanos, Unidos por Lanzarote debe ser tajante. Estos presupuestos no resuelven nada porque quienes gobiernan no saben, o no quieren, resolver nada”.
“Con presupuestos cada vez más altos la vivienda es hoy más inaccesible que nunca, se incrementa la falta de respuestas eficaces ante la emergencia social y el acceso a la vivienda, no existe una estrategia clara y cuantificable para afrontar la emergencia habitacional que ha pasado de problema a crisis. Con más inversión anunciada, las infraestructuras básicas siguen colapsadas. El sector primario continúa abandonado, sigue relegado a partidas testimoniales sin capacidad de garantizar soberanía alimentaria ni relevo generacional. La economía sigue dependiendo casi en exclusiva del turismo. Tristemente existe una preocupante ausencia de una estrategia seria para diversificar la economía más allá del turismo. Tenemos una dependencia casi absoluta del turismo sin una hoja de ruta real de diversificación económica. Cansan sus lenguas dando discursos sobre sostenibilidad, pero el modelo económico sigue siendo el mismo de hace 20 años. Con innumerables promesas de cohesión social, la desigualdad y la precariedad no retroceden, sino todo lo contrario, la calidad de vida de la ciudadanía de la isla no mejora. Si después de varios mandatos y con más de 209 millones de euros siguen diciendo que ‘ahora sí’ van a solucionar los problemas, el problema no es el presupuesto, es su incapacidad para gobernar”, afirma UPL.
“Han tenido más dinero que ningún otro gobierno anterior y los resultados son, indiscutiblemente, peores. Esto ya no es mala suerte, es mala gestión con unos presupuestos inflados, sin gestión, en definitiva, una isla vaciada, dejando bien claro que el problema no es solo qué se gasta, sino para qué y para quién. Ni se molestan ya en disimular ante unos presupuestos diseñados para sostener estructuras políticas, no para transformar la isla, solo son capaces de plantear inversiones fragmentadas, sin una estrategia insular clara, ningún proyecto de futuro reconocible, ningún indicador claro que permita medir resultados reales. Gobiernan con cifras, pero sin alma y sin proyecto de isla”, afirma la formación.
“Por si fuera poco, “continúa Álvarez, “además de los números, la aprobación de estos ha supuesto un atropello al debate democrático. Es especialmente grave que el propio Cabildo haya recortado el plazo de presentación de enmiendas amparándose en supuestas razones de “interés público”. No considerar las enmiendas de interés público lo que demuestra es el miedo al debate de Oswaldo Betancort y su corte, miedo a que se les desmonten unos presupuestos que no se sostienen políticamente. Sin duda, cuando un gobierno gobierna bien, no tiene miedo al debate. Cuando gobierna mal, corre”.
Para UPL esta forma de actuar “habla de un gobierno agotado, a la defensiva y desconectado de la ciudadanía. Por todo lo explicado UPL plantea una comparativa clara y directa, el modelo del actual gobierno del Cabildo implica más dinero, más problemas; más presupuesto, misma isla bloqueada; decisiones tardías y sin planificación; más propaganda, menos soluciones; más excusas, menos resultados; gobierno encerrado en despachos y un gobierno desconectado de la realidad social. En cambio, Unidos por Lanzarote propone un modelo con prioridades claras y evaluables; inversión útil, no política; inversión social con impacto real; defensa real del territorio y de la gente; gobierno desde Lanzarote y para Lanzarote, sin órdenes externas y un gobierno desde la calle, no desde el sillón porque ellos gobiernan para aguantar, pero nosotros queremos gobernar para arreglar Lanzarote”, subraya UPL.
Para Unidos por Lanzarote, “estos presupuestos no inauguran una etapa, sino que cierran definitivamente un ciclo político que ya no da más de sí. Han tenido años, han tenido mayoría y han tenido recursos históricos. Han presentado el mayor presupuesto de la historia del Cabildo de Lanzarote y, aun así, no pueden explicar por qué Lanzarote está peor. Pero eso si tiene un nombre: fracaso político”.
UPL llama “a la ciudadanía a no resignarse y advierte que el verdadero cambio no vendrá solo de un documento presupuestario. El cambio vendrá cuando Lanzarote decida dejar de conformarse. Cuando la ciudadanía de Lanzarote y La Graciosa diga basta a los mismos de siempre y apueste por una forma distinta de gobernar. Lanzarote no necesita más millones mal gestionados. Necesita valentía, sentido común y amor por esta tierra y, ese cambio necesario, se llama Unidos por Lanzarote”, concluye Laureano Álvarez.