PUBLICIDAD

    "El agua no puede esperar: Lanzarote merece una gestión a la altura de su gente" 

 

 

"San Bartolomé quiere aportar soluciones, quiere avanzar, quiere que el agua deje de ser un problema crónico. Pero lo que no podemos tolerar es que Canal Gestión siga actuando como una empresa incumplidora"

 

 "El presidente del Cabildo ha permitido que la gestión del agua se convierta en un territorio oscuro, sin control claro y sin rendición de cuentas. Así no se gestiona un recurso esencial. Así no se gobierna una isla"

 

Como alcalde de San Bartolomé y, ante todo, como vecino de esta isla que tanto queremos, no puedo permanecer en silencio mientras Lanzarote atraviesa una de las crisis hídricas más graves de su historia reciente. Las lluvias de las últimas semanas han traído alivio visual, una estampa bucólica pero que no resuelve el problema de fondo: seguimos viviendo en una isla donde el agua es escasa, mal gestionada y tratada con una ligereza institucional que resulta incomprensible.

Lanzarote vive del turismo, sí, pero quienes sostienen esta isla día a día son muestras vecinas y vecinos, sufriendo cortes constantes, averías interminables y una incertidumbre permanente sobre un recurso tan básico como el agua.

En San Bartolomé, el suministro presenta incidencias el 41% de los días del año, según datos del propio Consorcio Insular del Agua. Casi la mitad del año con problemas. ¿Cómo puede el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, seguir actuando como si esto fuera normal?

Resulta inaceptable que, con esta realidad sobre la mesa, el presidente impulse y apruebe una subida del precio del agua sin ofrecer garantías de continuidad, sin mejoras en el servicio y sin inversiones visibles. No se puede gobernar de espaldas a la ciudadanía. No se puede pedir más dinero cuando no se ha hecho el trabajo que corresponde.

San Bartolomé quiere aportar soluciones, quiere avanzar, quiere que el agua deje de ser un problema crónico. Pero lo que no podemos tolerar es que Canal Gestión siga actuando como una empresa incumplidora sin que nadie asuma responsabilidades. Diferentes alcaldes de Lanzarote votamos en su momento por la rescisión del contrato por los incumplimientos graves de la empresa. Y no fueron detalles menores: obras que nunca se ejecutaron pese a estar planificadas, vertidos al mar que avergüenzan a cualquier administración seria, y una falta de mantenimiento que ha derivado en situaciones que rozan lo penal.

Y lo más sangrante es el dato que nadie puede esconder: cuando Canal Gestión llegó a Lanzarote, las pérdidas de agua rondaban el 30%. Hoy estamos en un 55%. Más de la mitad del agua producida se pierde antes de llegar a los hogares. Esto es intolerable, injustificable y demuestra que el modelo ha fracasado. Después de 13 años de un contrato que se vendió como la gran solución para la isla, lo único que vemos es que el servicio está peor, que las pérdidas son mayores y que la ciudadanía paga las consecuencias de una gestión que no ha estado a la altura.

Así no se gestiona un recurso esencial. Así no se gobierna una isla

 

La falta de transparencia en todo lo relacionado con el ciclo integral del agua es alarmante. La información llega tarde, incompleta y fragmentada. Los ayuntamientos no disponemos de los datos técnicos necesarios para tomar decisiones responsables. El presidente del Cabildo ha permitido que la gestión del agua se convierta en un territorio oscuro, sin control claro y sin rendición de cuentas. Así no se gestiona un recurso esencial. Así no se gobierna una isla.

Como alcalde, siento una profunda impotencia cuando veo cómo se juega con un derecho básico. Como vecino, me indigna que se normalice pagar más por un servicio que no funciona. El agua no es un lujo. El agua es vida, es dignidad, es un derecho. Mi equipo de gobierno y yo seguiremos trabajando sin descanso para frenar este despropósito. Promoveremos un frente común entre administraciones y fuerzas políticas, porque este problema no entiende de colores, sino de responsabilidad.

No podemos resignarnos a que la ciudadanía pague las consecuencias de decisiones oscuras y de una gestión que no prioriza el bienestar de la gente. Lanzarote merece una administración que cuide su agua con la misma seriedad con la que se cuida su imagen turística.

Los vecinos y vecinas no pueden pagar más por un servicio que no funciona. El agua debe gestionarse con responsabilidad, transparencia y respeto. Y desde San Bartolomé no dejaremos de alzar la voz hasta que así sea.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar