Trabajo, arte e inteligencia artificial

Mi familia y amigos más cercanos saben de mi debilidad por las historias cantadas, universales y a veces desgarradoras, del cantautor panameño Rubén Blades, el de ‘Pedro Navaja’. Un vídeo grabado a principios de los 90 en el que el propio Blades, guitarra en mano, interpreta ‘El último día de Adán’, una canción de su autoría por entonces a punto de estrenarse dentro del exitoso álbum Amor y Control, fue el primero de los tres inputs que me llevaron a escribir la columna de esta semana.
- Escrito por Alex Salebe Rodríguez





