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¿SE QUEDARÁ EL GOBIERNO DE TEGUISE SIN MAYORÍA O HABRÁ CAMBIO DE GOBIERNO?

El anuncio del concejal del PP en Teguise Alejandro Ramírez de dejar sus responsabilidades de gobierno y pase al grupo mixto crea una nueva realidad en el municipio. El grupo de gobierno formado por los 7 concejales de CC, 3 del PP y el concejal que accedió con las siglas de Vox, pero que renunció al partido, pierde la mayoría, que ahora se encuentra fuera de ese gobierno con 8 concejales socialistas, 1 de Primero Teguise, 1 de Nueva Canarias y el recién aterrizado en el grupo mixto, salido de las filas del PP.

La alcaldesa de Teguise, Olivia Duque, tendrá que recomponer el grupo de gobierno si no quiere vivir un “vía crucis” que puede ser tan largo como el año y medio que queda de mandato o tan corto como quieran los opositores. No es un disparate, en estas circunstancias, hablar de una posible moción de censura. El paso de Ramírez, le coloca enfrente del gobierno y fuera de su partido. Y, además, sin futuro probable en la política insular a medio plazo, o sea, fuera de las listas del 2027.  Ante esa realidad, alcanzar un acuerdo programático con un gobierno alternativo que le garantice objetivos concretos en la gestión, que es lo que dice que ha echado de menos en la experiencia que abandona, podría darle alas y pragmatismo a su decisión.

Pero estamos ante un tablero donde no solo se mueve una pieza. Olivia podría arreglar el entuerto, sustituyendo una pieza que se va por otra que viene. Le basta con convencer a alguno de los que no quiso al principio del mandato, prefiriendo al concejal de VOX, y se acabaría con  la crisis de un plumazo. También podría optar por romper el pacto con el PP, la razón es obvia, ya que no es suficiente, y pactar con el PSOE creando un frente amplio con respaldo de 15 concejales de 21. Pero eso, así de entrada, parece mucho más difícil. No hay que olvidar que el PSOE fue el partido más votado y el que tiene una representación mayor, además de ser la alternativa real, construida con paciencia y esfuerzo por su líder local Marcos Bergaz. Si no consigue solventar la crisis mirando para los “unos” (1 del PT, 1 de NC) ni para el otro mayor (el PSOE), ya solo queda rezar y sufrir.

Y, en esa realidad, y si se siguen manteniendo los contactos tan fluidos como hace dos años y medio, los diez de la oposición están en todo su derecho de preguntarle a Alejandro Ramírez que si quiere conformar un nuevo grupo de gobierno, o prefiere dejarlo en manos de aquellos que culpa de falta de gestión y capacidad, de lo mismito que ellos desde la oposición. En principio parece que la jugada les interesaría a todos. No solo por tocar poder, sueldo y plataforma propagandística, sino también porque provocan la caída de CC de uno de sus feudos históricos, permitiendo que muchos votos atrapados por la generosidad de la administración se repartan entre Primero de Teguise, Nueva Canarias y lo que salga nuevo. Y, por supuesto, le encantará al PSOE recuperar la Alcaldía que perdió hace 43 años antes de tomar posesión, a pesar de haber sacado mayoría absoluta.

Todo es posible: pero que sea rápido. Cuanto más dure el “vía crucis”, peor para el municipio.

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