Fajín, sudor y lágrimas de nuestras promesas



Quise estar allí, en el terrero Ulpiano Rodríguez Pérez, al lado de todos esos niños y niñas canarios que practican lucha canaria y que se jugaban ser los mejores de su categoría del mundo. Sí, esa es una de las suertes de tener deporte propio, que no hay nadie fuera de Canarias que pueda igualarnos o superarnos. Y esa es la primera premisa de la que disfrutar. Con nuestra participación, desde pequeñitos, estamos colaborando para sostener este deporte que es parte de nuestra cultura.
- Escrito por MANUEL GARCÍA DÉNIZ








