Nos regalamos la familia

En medio del alboroto que rodea la Navidad, que las compras, cuando se puede, que la comida, que las bebidas, y todo ese empaque consumista que envuelve la fiesta anual del mundo cristiano en conmemoración del nacimiento de Jesucristo; celebración, dicho sea de paso, de la que participamos todos de una u otra manera seamos católicos o no, unido este año a la paranoia, en mi opinión construida por la sociedad y los mass medios, a cuenta de las limitaciones en el número de personas que podíamos reunirnos, toques de queda y otras restricciones, que parecía que con ellas el mundo se nos venía encima, pues viví este año uno de los 24 más entrañables de los últimos tiempos, a pesar de que entre nosotros está muy presente la pérdida reciente del patriarca de la familia.
- Escrito por Alex Salebe Rodríguez








