
El lunes 20 de enero Donald Trump toma posesión como presidente de los Estados Unidos. Regresando a la Casa Blanca tras el paréntesis que supuso el mandato del demócrata Joe Biden. La llegada de Trump tiene repercusiones que van mucho más allá del plano interno y afectará de manera significativa a la economía global, a las relaciones internacionales -y, en ese ámbito, a la estabilidad y el futuro de la Unión Europea-, al debilitamiento de las democracias y el paralelo fortalecimiento de opciones iliberales, ultraconservadoras y autoritarias. Y, por supuesto, a la agenda verde y a la lucha contra la Crisis Climática.