Historias del balonmano en Lanzarote

En Titerroy: Cincinati, Kas y Condal,... y la gran generación del 63
- Escrito por Lorenzo Lemaur

En Titerroy: Cincinati, Kas y Condal,... y la gran generación del 63

El mismo día que el amigo del narco Marcial Dorado se daba de bruces con el fracaso en su intento de ser investido como presidente del Gobierno de España, aquí en Lanzarote, una de las ocho “plataformas” del Archipiélago canario, así se refirió a las Islas en plena plaza pública de Madrid el ex aspirante Feijóo o Fakejóo, como ha sido rebautizado popularmente el todavía líder del Partido Popular, por sus constantes mentiras, medias verdades e interminable lista de sonrojantes gazapos, por primera vez veía a un chófer de guagua conocido sin su sonrisa y cachondeo habitual.

Los primeros 100 días de un nuevo gobierno a menudo se consideran un período de prueba crucial. En estos primeros pasos, se espera que una administración establezca su rumbo y comience a cumplir sus promesas electorales. Sin embargo, cuando un gobierno muestra signos de improvisación en este período crítico, se generan preocupaciones legítimas sobre su capacidad para liderar eficazmente.

Cualquier día, un día cualquiera, cambia nuestra rutina sin apenas percibir los cambios que se vienen produciendo para que eso se ocurra. Hoy estamos y mañana dejamos de estar. Se produce en todo, aunque se nos hace más duro y cruel cuando afectaba a partes estructurales de nuestra cotidianidad vital: la muerte de una persona querida, la pérdida del trabajo, la ruptura emocional con la pareja de toda la vida y cosas así. Por eso, hoy, un día antes de volver a sentarme ante las cámaras, en Café de Periodistas, 17 años después de que iniciara esa experiencia televisiva, voy a intentar reflexionar y escribir sobre las dificultades y exigencias de tan larga experiencia como intensa exposición pública. La ventaja de hacer de la profesión una forma de vida es que se puede uno permitir ampliar las vacaciones parciales un mes más que el resto de los compañeros.

En las elecciones generales celebradas el pasado 23 de julio Nueva Canarias-Bloque Canarista estuvo a solo 3.000 papeletas de que Luis Campos obtuviera representación en el Congreso de los diputados por la circunscripción de Las Palmas. Y, de haber alcanzado ese escaño, en la sesión de investidura del candidato Alberto Núñez Feijóo celebrada esta semana hubiésemos votado no. Una negativa basada en que no compartimos su proyecto profundamente conservador y rechazamos, asimismo, el apoyo a su investidura por parte de la extrema derecha, con la que consideramos imposible mantener cualquier tipo de entendimiento. Ningún partido territorial, de derechas o de izquierdas, le ofreció sus votos al candidato, salvo los regionalistas conservadores de UPN y CC.

¿Hacia dónde vamos? Es una de las preguntas que más me ronda en mi cabeza durante estas últimas semanas. Tras la celebración de las elecciones municipales y la conformación de los gobiernos locales de la isla, una de las cuestiones que más me suscitan interés, al mismo tiempo que preocupación, tiene relación con qué políticas van a ser protagonistas durante el próximo mandato.

Asistimos estos días a lo que es, a mi juicio, una de las jornadas más bonitas de la democracia: el debate de investidura. Porque es la culminación a un proceso largo pero democrático, en el que todos los españoles estaban llamados a las urnas para elegir quién será el próximo presidente del Gobierno.

No deja de sorprender la exagerada apelación de varios representantes de los partidos que apoyan al Gobierno de Canarias, fundamentalmente Coalición y Partido Popular, a sus cien días de gracia.

Ayer, a los 85 años de edad, falleció Domingo Ortega Cabrera. Hace unas semanas fallecía también el octogenario exalcalde de Arrecife José María Espino González. Hace unos meses, caía también de la lista de los vivos José Manuel Fiestas Coll. Hace unos años también se fueron Enrique Pérez Parrilla, Antonio Cabrera Barrera, Francisco Gómez, Florencio Suárez, Antonio Cabrera, Nicolás de Paiz, Agustín Acosta, Aureliano Montero Gabarrón, Andrés Pallarés, Gregorio Armas, José Antonio Rocha y otros que no cito por economía procesal más que por deméritos de ellos. Unos fueron llamados para el embarque final demasiado pronto, aquejados de alguna enfermedad, y otros agotaron las distintas fases de una vida larga, llena de experiencias y no exenta de dolor y sacrificios. De todos ellos, guardo recuerdos imborrables y agradecimientos. Aprendí con ellos, aprendí de ellos.

Todo parece indicar que el próximo miércoles quedará visto para sentencia el juicio sobre las presuntas corruptelas llevadas a cabo en Arrecife durante los años 2000-2007, periodo en el que fue alcaldesa de la ciudad la insularista Isabel Déniz de León. La propia Isabel, su líder y promotor (presidente del PIL), Dimas Martín, al que quiso tanto al principio como denostó al final, el secretario de la corporación en ese momento, Felipe Fernández Camero, que se convirtió en su amigo, y el jefe de la Oficina Técnica, Rafael Arrocha, entre otros técnicos, le acompañan en el banquillo.

Mogán, Las Palmas de Gran Canaria, Agaete y Tías. Para el segundo café con leche: Tejeda, en Gran Canaria, y Adeje, en Tenerife.