¡A las trincheras, que vienen las generales!

Nos esperan batallas electorales reñidas (XXXII)
- Escrito por MANUEL GARCÍA DÉNIZ


La lanzaroteña y popular hasta las trancas Astrid María Pérez Batista (1969) sonreía feliz ayer, martes, día 27 de junio, convertida en la protagonista de la primera sesión de la undécima legislatura del Parlamento de Canarias. Ella, que nació políticamente 20 años antes, con apenas 33 octubres, en un terreno poco fértil para el PP como era Lanzarote en los tiempos del PIL, aglutinador de las derechas, insularismos y populismos a partes iguales, de consejera de Hacienda del presidente del Cabildo Dimas Martín en un pacto a tres bandas, estaba haciendo historia. Nadie hubiera podido imaginarse esta elección en aquellos tiempos de un PP lanzaroteño residual pero tampoco ahora, donde los puestos de mayor relevancia de la Comunidad de Canarias parecen estar reservados para los popes de las islas más pobladas del Archipiélago.

No me resulta fácil escribir esta carta abierta para dirigirme a los vecinos y vecinas de Arrecife, ciudad de la que he tenido el honor de ser alcaldesa durante los últimos cuatro años. La primera vez el 15 de junio de 2019 y, recientemente, hace apenas unas semanas tras las elecciones municipales del pasado mes de mayo. Un cargo, el de Alcaldesa, al que finalmente he decidido renunciar.

La mejor historia de paz, amor y esperanza que conozco bajo el agua es la película animada y protagonizada por los Beatles, Yellow Submarine (1968), con el permiso de Buscando a Nemo (2003), un film mucho más contemporáneo y otro tierno relato de amor ya producido con los avances de las técnicas de Pixar Animation Studios, que vimos un montón de veces en casa porque era la peli infantil preferida de mi hijo.

En mi país está bien visto insultarme, a mí y a toda mi familia, y lo hacen los cantantes, los actores y periodistas aparentando ser modernos y progresistas en los periódicos y televisión, también me falta al respecto la mujer que está hablando en el supermercado, el cartero, los políticos (de la izquierda y de la derecha) y el Ministerio de Igualdad. Existe una campaña mediática, sin precedentes, en la que todos se han unido para decidir que hundir mi honor es moderno y feminista y todos se quieren subir al carro y cuanto más atacan y se indignan, más buenas personas creen que son. Me ofenden todos, sin anestesia, sin remordimiento, me faltan al respeto y nos llaman maltratadores a mi marido y a mí.

José Juan Cruz, con los dos exalcaldes de Tías Juan Calero (1979-1983) y Pancho Hernández(2011-2019)

El próximo 5 de noviembre harán 20 años que mis padres nos regalaron un libro sobre la única alternativa civilizada para cultivar o recuperar los valores humanos universales en un estado permanente de conflictos y de grandes conflictos, como las guerras. Son esos valores, como el respeto, los que nos dan una esperanza para asentar una convivencia mínima y duradera. Tengo la fecha exacta porque el libro está dedicado con la muy buena pluma y muy buenos sentimientos que tenía mi viejo.

Se cree el ladrón que todos son de su condición; esto es lo que le pasa a la clase política con La Graciosa y más aún si hablamos del Consejo de Gobierno de Canarias con su presidente actual al frente, el socialista Ángel Víctor Torres.